Formidable! el disco de Riki Musso por Gabriel Peveroni

riki

Todos seguíamos hablando de Luis Suárez. Durante un par de semanas fue nuestra adicción. El problema en la rodilla. La recuperación. Los dos goles a Inglaterra. Después vino el mordisco y lo que no quisimos ver. El hombro delator de Chiellini y todo lo que pasó después. Entre el cielo y el suelo. La película se puso negra, paranoica, repleta de teorías conspirativas. Hasta que se empezó a hablar de Riki Musso, que había puesto un disco para descarga libre y que estaba buenísimo. Formidable es la palabra correcta. Golazo de Riki, que nos regaló un zip adictivo.

Sesión cinco: “¡Formidable!” (www.rikimusso.com)

- Tengo algunas preguntas para hacerte.
- …
- Hace más de un mes que no hablás de otra cosa que no sea fútbol. Te avisé que había un disco que te iba a gustar, pero nada. Hasta que empezaste a darte cuenta que todos tus amigos se lo habían descargado y cantaban cosas raras que te hicieron reir.
- …
- “Los hippies nos persiguen, nos quieren matar”.
- …
- Lo escuché. Me fanaticé. Pero hay algunas cosas que no entiendo. ¿Quién es Riki Musso? ¿Por qué canta con esa voz tan friki? ¿Es verdad, como se dice por ahí, que grabó todo el disco él solo, que tocó todos los instrumentos menos la batería?
- …
- Está bien. Si no tenés ganas, podemos hablar de otra cosa.
- …
- “Los indies nos persiguen, nos quieren matar”.
- …
- Ya sé lo que te pasa. No tenés nada para decir. O, más bien, todo lo contrario. Tenés tantas cosas mezcladas que estás atorado.
- …
- ¿Querés que hablemos de otro disco?
- Sí
- ¿Cuál?
- No está.
- ¿Cómo que no está? No podés decirme eso. O está en Bandcamp, o en Youtube, o en Grooveshark, o en la pila esa que tenés de vinilos y casetes viejos.
- Te digo que no está.
- ¿Querrás decir que “no salió”?
- Eso, no salió.
- Deberías expresarte mejor.
- Sí.
- Espero que no vuelvas con esas historias del disco punk que Los Estómagos nunca llegaron a grabar, o del disco de Los Suicidas que andan buscando los personajes de la novela tuya, esa que nadie lee porque no está en papel.
- ¿La leíste?
- No.
- ¿Ves? Ni siquiera vos, que sos virtual, que no existís.
- Ey, ey, ey. Cuidado con lo que estás diciendo, que yo no te agredí. En todo caso, podrías descargarla para que yo la leyera, o que los de la editorial te den el link. Porque, que yo sepa, en esta máquina no la tenés. Tampoco la tenés en el celular, eso espero. No vaya a ser que se la regales al idiota del Android ese que te regalaron la semana pasada.
- ¡Celos!
- La multiplicación de sistemas operativos puede traer problemas. Te voy avisando. Atascos, estrés, disfuncionalidades sociales, físicas, bulimias, consumo excesivo de chocolate, caries, cabras en el ascensor, antorchas humanas, cosas así.
- Ok, ok, la de “Cabras en el ascensor” es una canción de esas que te demora en caer la ficha. No te apures. No tengo respuesta para eso. Si bien ya escuché como veinte veces todas las canciones de “¡Formidable!”, todavía estoy en la superficie, eso sí, disfrutando de “La casa del sudaca”, de “La estrella del baile”, un poco molesto por el riff ruidoso de “Criminal” y estoy de acuerdo que el primer hit es el estribillo ese de los hippies de “Nuestro aporte”. Por eso quería empezar por ese disco que no salió, que está al salir, que vendría a ser un disco primo hermano del disco de Riki.
- ¿Cuál es ese disco?
- Se va a llamar “Jugando siempre en segunda división” y está firmado por Casi Exilio Psíquico. Vendría a ser un disco casi solista de Maxi Angelieri, grabado en Roma el año pasado. Es un disco en el que Riki puso alguna guitarra y a la distancia se encargó de la mezcla. Te puedo asegurar que tienen mucho en común. Son nuevas obras de dos músicos cuarentones, amigos entrañables entre sí, fanáticos del pop y del humor nerd, que integraron dos bandas te diría geniales y que en el caso de Exilio Psíquico podría asegurar -sin equivocarme- que se trata de la primera banda indie montevideana… Y justamente estos días estuve escuchando la prueba, que tampoco está en Grooveshark ni en ninguna parte, solo la tienen aquellos que conserven el casete que Maxi y Orlando dieron en llamar “Ipse Dixit”. Una obra fundacional, posmoderna, con aires pospunk pero indisimulablemente artie, que tiene ese verso que siempre me dio vueltas en la cabeza, aquello de “las cosas que quiero no se quieren entre sí”.
- Te fuiste lejos.
- Ni tanto. Ese disco, lo ponés ahora, y te aseguro que seguiría estando en el margen, en el borde, en ese territorio utópico de lo alternativo. Es más, sé de gente que no había nacido cuando Maxi y Orlando se pintaban cicatrices en la frente, que lo tiene entre sus discos de cabecera. Es de culto, como la obra completa de Chicos Eléctricos y de Cross para quienes gustan del garage y del ruido, o de Los que iban cantando y Mateo para los que quieren volver a romper la canción popular.
- ¿Cómo está el nuevo disco de Maxi?
- Formidable. Lo ha dicho el propio Riki Musso en alguna entrevista que leí por ahí. Dijo que, para él, es el mejor del año. Hay un par de canciones que Maxi lanzó en Youtube, con sus respectivos clips. Una se llama “Tengo un plan” y la otra “Es que no ves”. A mí me gusta mucho una que habla de Sr. Chinarro, Nacho Vegas y Christina Rosenvinge… Ya la vas a conocer. ¡Es Maxi en estado puro!
- Ok. Dos músicos en solitario, cuarentones como vos decís, metidos a grabar discos muy personales después de historias largas de grupos. Decís que el italiano se puso Casi Exilio Psíquico. ¿El de Riki Musso podría ser algo así como Casi Cuarteto de Nos?
- ¿Vos me estás jodiendo?
- No. ¿Por qué?
- Hace un rato me preguntabas quién era Riki…
- ¡Ya sé quién es Riki Musso! Es fundador del grupo Cuarteto de Nos. Compositor de decenas de las canciones de la primera época. Productor y cerebro musical casi absoluto en los discos “Otra Navidad en las trincheras”, “Barranca abajo” y “El tren bala”. Y se fue después de grabar “Bipolar”. También integró Exilio Psíquico durante algún tiempo. Hizo algunas cosas con Leo Maslíah y llegó a formar parte de La Hermana Menor.
- ¿Entonces? ¿Por qué preguntabas si lo tenías bien claro?
- Perdón, tal vez sufro de una redundancia cíclica. No sé, no le encuentro explicación. Pero fue el disco de Riki lo que me desconcertó. Tal vez fue eso lo que provocó el falla en mi sistema. Y como lo escuché sola, mientras vos seguías mirando los partidos del mundial y quedabas trancado con el mordisco, luego con los goles de Alemania a Brasil y al final en las discusiones sobre si Messi fue el mejor o no, como que no pude entender algunas cosas del disco.
- ¿Qué es lo que hay que entender? Es un discazo. Son canciones, simples canciones, hechas por Riki después de mezclar las canciones del Tano. Como que ese disco fue uno de los disparadores que tuvo para meterse a trabajar. Y hablo de trabajar, porque metió seiscientas horas en cuatro meses para componer, arreglar, grabar y mezclar eso que nosotros bajamos en un par de minutos, des-zipeamos y escuchamos superficialmente para decir cosas como “ah, es como un disco del viejo Cuarteto”, “uy, Riki no es tan raro como decían”, “ups, nunca hubiera esperado un disco pop del menor de los Musso”, o “y sí, parece que se puede ser indie a los 50″.
- A eso quería llegar, a que no me pareció un disco raro.
- Y tampoco lo es el de Maxi, ya vas a ver.
- ¿Decís que se volvieron normales?
- Afirmar eso sería una bestialidad. Diría que ambos tenían algo así como una asunto pendiente con el pop y le salieron estos discos. Lo más curioso es que no hay nada de ironía en las canciones, ni de parodia, ni de eso que algunos decían encontrar hace veinte años en el Cuarteto de Nos y en Exilio Psíquico. Si fuera así, no los podríamos escuchar ahora, porque los chistes -aunque sean geniales- se desvanecen. En el caso de Maxi, se mandó un disco súper honesto, irremediablemente ácido y al mismo tiempo muy agradable. Esa química que siempre le ha funcionado a la perfección y destila un humor único y siempre elegante. Y Riki hizo en ¡Formidable! algo similar, mostrándose genial en los textos y por primera vez dejando claro que es un gran guitarrista. Además encontró, para la batería, un colega ideal, a la distancia: nada menos que Leo Baroncini. Se conocen de memoria, porque Leo supo integrar el grupo fundacional del mismísimo Cuarteto de Nos y después los abandonó para ser protagonista de Los Tontos.
- ¿Decís que ¡Formidable! es un disco como los del viejo Cuarteto?
- Tiene algo en común con esa época por el control artístico de Riki en momentos geniales, como los de Otra Navidad en las trincheras y Barranca abajo, por ejemplo. Puede ser, pero prefiero escucharlo como un disco de ahora, del dos mil catorce, de un tipo que a los 50 años decidió iniciar una carrera solista. Un loco. Un tipo que está más allá de todo, que ha perdido muchas veces y que tiene la valentía de pasarse seis meses encerrado para regalar diez grandes canciones.
- Eso lo hacen todos los músicos…
- Mmm. No estaría tan seguro. Esa la dejamos para otro día, ¿te parece?
- Dale.
- “Criminal la ley, criminal la ley, criminal la trampa”.
- ¿Y eso? ¿No era que no te gustaba ese riff en el estribillo?
- Es que al principio no podía dejar de pensar que Riki se estaba burlando de esos dos grupos. No podía salir de esa idea. Pero era yo, mi cabeza irónica al pedo.
- Bueno, me parece que te hizo mal el mundial y todo ese asunto de los “gauchos nazis”.
- …
- Me quedaron algunas preguntas por hacer…
- …
- ¿Quién fue el mejor jugador del mundial?
- …
- ¿Gritaste el gol de Alemania?
- …
- …
- “Yo no pierdo, yo me dejo ganar. Si me ganan, se hizo mi voluntad… ¿Quién es el que manda entonces?”

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